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Flores de Bach

25 Enero
Las Flores de Bach son una serie de esencias naturales utilizadas para tratar diversas situaciones emocionales, como miedos, soledad, desesperación, estrés, depresión y obsesiones. Fueron descubiertas por Edward Bach entre los años 1926 y 1934.

El Dr. Bach era un gran investigador, además de médico y homeópata. Experimentó con diversas flores silvestres nativas de la región de Gales, en Gran Bretaña, de donde él era originario, hasta encontrar 38 remedios naturales, cada uno con propiedades curativas para distintos problemas emocionales. A estas 38 flores se les llaman Flores de Bach.

Su teoría era que las enfermedades físicas tienen un origen emocional, y que si los conflictos emocionales subsisten por mucho tiempo, la enfermedad del cuerpo empieza a aparecer, Sin embargo, al restaurar el equilibrio emocional se resuelve la enfermedad física. Fue de esta forma que desarrolló la Terapia de las emociones.

Después de más de 70 años, las Flores de Bach han sido probadas como un magnífico sistema para tratar los problemas físicos, mentales y emocionales de los seres vivos.

USO DIRECTO A PARTIR DE LA BOTELLA DE CONCENTRADO ( STOCK)

  1. Las esencias florales se pueden tomar directamente del frasco de concentrado (la forma en que la mayor parte de las esencias se hallan disponibles comercialmente). Aunque se recomienda diluirlas.
  2. Colocar dos gotas bajo la lengua, o en un poco de agua. Esta dosis se toma en general cuatro veces al día.

MEZCLA DE ESENCIAS EN UN VASO DE AGUA

  1. Colocar dos gotas ( cuatro si es rescue remedy) de cada esencia concentrada que desee combinar en un vaso de agua.
  2. La combinación de esencias puede luego tomarse a sorbitos en diversas ocasiones a lo largo del día. Cubrir el vaso para mantenerlo protegido.
  3. Esta mezcla puede prepararse nuevamente de uno a tres días.


PREPARACIÓN DE UN FRASCO DE DILUCIÓN


( Es la forma más habitual de uso, y este preparado es el que normalmente nos proporciona el terapeuta floral.)

  1. Llenar un frasquito gotero de vidrio color ambar de 30 ml hasta casi llenarlo de agua de manantial u otro tipo de agua fresca mineral (sin gasificar, y no destilada).
  2. Agregar una pequeña cantidad de brandy (1/8 a 1/4 del frasco) como conservante. Puede agregarse más brandy si el frasco de diluido está destinado a durar varios meses o a sufrir exposición a temperaturas altas.
  3. A la mezcla de agua y brandy, agregar de dos a cuatro gotas del frasco de concentrado de cada una de las esencias florales seleccionadas para la combinación.
  4. Colocar cuatro gotas bajo la lengua o en un poco de agua. Este diluido generalmente se dosifica en cuatro tomas diarias de cuatro gotas cada una. Un frasquito de diluido de 30 ml dura así aproximadamente de tres semanas a un mes.
  5. El contenido del frasco de diluido puede llevarse a un nivel mayor de dilución si se desea atenuar el sabor del brandy conservante. Para ello, se colocan cuatro gotas en medio vaso de agua.
  6. Se recomienda el uso de frascos y goteros de vidrio, ya que el plástico puede afectar en forma adversa las cualidades sutiles de estos remedios. Es mejor utilizar frascos nuevos para cada nueva combinación de esencias para asegurar la limpieza y claridad de los patrones vibraciónales, el echo de poner más gotas de tintura, aunque no es perjudicial para el preparado, solo nos servirá para haber gastado más de la cuenta, ya que esta comprobado que no por poner más gotas el resultado es más eficaz.


USO DE UN PULVERIZADOR

  1. Prepararlo como si se tratase de un frasco de diluido.
  2. En lugar de ingerir el remedio, pulverizar la mezcla sobre el cuerpo y/o en el ambiente.


USO EN EL BAÑO

  1. Agregar alrededor de unas 20 gotas del concentrado de cada esencia en una bañera de tamaño normal con agua tibia.
  2. Sumergirse en esta solución aproximadamente 20 minutos. Secarse con golpecitos suaves sobre la piel y luego descansar o irse a dormir para continuar absorbiendo las cualidades sutiles de las esencias.


USO TOPICO

  1. Agregar 1 a 10 gotas del concentrado de cada esencia seleccionada por cada 30 gramos de crema, aceite o loción.
  2. Usar en forma diaria ya sea exclusivamente o como suplemento de la administración oral.
  3. Las gotas de esencia también pueden usarse directamente sobre el cuerpo conjuntamente con tratamientos de masaje, digitopuntura, quiropraxia, reflexologia podal, etc.

FRECUENCIA Y RITMO DE LAS DOSIS

La potencia no se incrementa por tomar más gotas por dosis, sino por una administración más frecuente y consistente. En la mayoría de los casos, las esencias se deberian tomar de cuatro a seis veces al día, aun cuando esta frecuencia puede incrementarse en los casos más agudos o de emergencia a una cada hora o a una frecuencia aún mayor, cada 10-15 minutos. Por otra parte los niños y/o personas muy sensibles pueden requerir disminuir la frecuencia de las dosis a una o dos veces al día.

Aunque las esencias pueden utilizarse durante períodos cortos en casos agudos, su uso ideal es a largo plazo para obtener un cambio estable y profundo a nivel mental y emocional. En este nivel, el ciclo más común para el uso de una esencia es de 4 semanas o un mes, un intervalo temporal que se correlaciona poderosamente con el cuerpo astral o emocional. Períodos de siete o catorce días pueden resultar significativos también en el proceso de crecimiento. Para cambios particularmente profundos pueden necesitarse varios ciclos de un mes. Sin embargo, en la mayoría de los casos, podrán advertirse cambios en aproximadamente un mes o antes. Después de este intervalo suele convenir reformular o reevaluar la combinación de esencias florales. Recomendamos continuar el uso de una fórmula o de al menos dos de las esencias principales de la misma por un período más allá del momento en que se advierten los cambios. Así se posibilita el “anclaje” de las esencias en un nivel de conciencia aún más profundo.

USO EN PERSONAS SENSIBLES AL ALCOHOL

Muchos alcohólicos en proceso de recuperación y otras personas sensibles al alcohol han obtenido grandes beneficios por el uso de esencias florales. Aun cuando los remedios florales utilizan coñac como conservante a nivel del concentrado, se han obtenido resultados exitosos al diluir las esencias al nivel del frasco de diluido dosificador, sin utilizar alcohol. Los métodos de dilución aseguran que el alcohol ingerido resulte insignificante tanto química como fisiológicamente, aproximadamente una parte en 600 cuando se diluye en un frasco de diluido de 30 ml, o una parte en 4.800 en un vaso de agua de 240 ml . Los cuatro métodos detallados a continuación han demostrado ser eficaces:

  1. Usar de dos a cuatro gotas del concentrado en un vaso grande de agua o zumo de frutas, remover y tomar a sorbitos.
  2. Preparar las esencias en un frasquito de diluido, pero usar de 1/4 a 1/2 frasco de vinagre de sidra de manzana o vinagre de miel como conservante en lugar del brandy.
  3. Preparar las esencias en un frasquito de diluido, llenando de 1/3 a 1/2 frasco con glicerina vegetal, que es un derivado del aceite de coco.
  4. Se puede prescindir del conservante si el frasco de diluido se guarda en el refrigerador o se utiliza por un período corto ( hasta una semana )
Las flores carecen de efectos secundarios, no interferieren con otras medicinas ni provocan efectos de habituación y mucho menos, intoxicaciones por sobredosis.

Tambien recordar que no existe un tiempo definido para su utilización, ya que dependera de cada persona, de su grado se sensibilidad, del tiempo que arrastra el problema, y del problema en sí mismo, aunque por regla general en no más de un mes se empiezan a ver resultados.

Las Flores de Bach y el origen de la enfermedad

Uno de los aspectos más notable de la terapia floral de Bach es la búsqueda y el tratamiento del origen verdadero de la enfermedad. Cuando nos enfermamos, normalmente buscamos un remedio rápido y eficaz para sentirnos mejor, pero casi nunca nos ponemos a pensar en el verdadero origen de esta enfermedad. Por ejemplo, si nos da gripe, normalmente lo asociamos con algo externo, como lo es el virus de la gripe o el que nos hayamos mojado, tomado una nieve o salido a la calle una noche en que hacía frío. Estos factores pueden ayudar a que nos enfermemos, pero no siempre que nos mojamos o convivimos con una persona con gripa nos enfermamos, así que debe de haber otro factor, y ése es el factor emocional.

Cada vez son más las investigaciones que comprueban lo establecido por el Dr. Bach: las emociones tienen un efecto profundo en nuestra salud. No solo afectan al sistema inmunológico, sino que crean predisposiciones a muchas enfermedades. Prácticamente a cada enfermedad se le ha asociado una emoción negativa.

Por ejemplo, emociones como el odio, la envidia y el resentimiento están relacionados con enfermedades como el cáncer y la diabetes. Las enfermedades de la piel se relacionan con la falta de autoestima. Siempre que hay cambios en el estilo de vida hay tensión emocional, lo cual debilita el sistema inmunológico, que a su vez propicia el desarrollo de enfermedades.

Es allí donde las flores de Bach muestran su valor. No solo sirven para resolver el problema emocional, sino también la causa emocional de la enfermedad. Mientras algunas terapias pueden simplemente aliviar los síntomas, las flores de Bach resuelven su verdadero origen. No por esto debe de dejar de tratarse la enfermedad a nivel físico, pero si no se resuelve el problema emocional, es muy probable que con el paso del tiempo el problema físico vuelva a aparecer.

Una vez que entendemos que las enfermedades tienen su origen en las emociones, podemos analizarnos a nosotros mismos hasta encontrar cuales fueron las emociones que provocaron la enfermedad. Por ejemplo, si tenemos gripe, podemos recorrer las emociones y experiencias del pasado que nos han llevado a esta enfermedad. Puede ser una simple tensión emocional pasajera, por aspectos familiares, escolares, o de trabajo, pero lo suficientemente poderosa como para debilitarnos lo suficiente para que la enfermedad física se presente. Una vez que tomamos conciencia de ello, es más fácil y rápido superar la enfermedad.

De esta forma, podemos entender a las enfermedades no como castigos o errores, sino como oportunidades para superarnos emocionalmente. Lo más deseable es que continuamente nos analicemos para conocernos a nosotros mismos, superando así nuestras limitaciones y alzando una mejoría personal. Pero si no nos autoanalizamos, entonces aparece la enfermedad, como si nuestro yo interno nos dijera: “¡Oye, me estás descuidando!”

Ahora, no siempre es fácil identificar esas emociones, y mucho menos superarlas. Entonces usamos las flores de Bach, ofreciendo al cuerpo un estímulo adicional para superar nuestros miedos, resentimientos y traumas, por ejemplo.

Cuauhtemoc F Ramirez Arriola

Visto 2935 veces Modificado por última vez en Sábado, 25 Enero 2014 19:37
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