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Carne de cerdo

13 Agosto

¿Comes carne de cerdo? ¿con cuanta frecuencia?

Si comes habitualmente carne de cerdo esta información es interesante para ti. Retrasmitimos un artículo del blog de Elena Corrales sobre el tema.

Teniendo información podemos elegir libremente lo que es bueno para nosotros y los nuestros.

Personalmente siempre escuché que la carne de cerdo es la menos recomendable de todas, pero nunca supe exactamente porque. Aquí tenemos una breve y sencilla explicación.

 

No todas las carnes actúan de la misma manera en nuestra salud. Descubre lo que diferencia a la carne de cerdo de otras carnes.

La carne de cerdo no es una carne más, vamos a ver unas cuantas particularidades que la diferencian del resto ya que en nuestro país es una de las carnes más consumidas en la actualidad.

 

Alto contenido en grasa

Incluso la llamada carne magra de cerdo posee una enorme cantidad de grasa. En el cerdo la grasa no sólo se deposita en su panículo adiposo, es decir, debajo de la piel, dando lugar al tocino, sino que prácticamente todas las células de su organismo acumulan grasa intracelularmente, fenómeno que no ocurre en los demás animales. Podemos observar este hecho al poner un trozo de carne de cerdo en la plancha: vemos como se fríe en su propia grasa…

Una de las consecuencias más evidentes del elevado contenido en grasa es el sobrepeso que observamos en los grandes consumidores de carne de cerdo.

 

Las grasas saturadas y el colesterol

Las grasas de origen animal junto con el colesterol asociado, como el caso que nos ocupa, son responsables de la arteriosclerosis y la hipertensión. Estos factores favorecen alteraciones coronarias como el infarto de miocardio y alteraciones de la circulación periférica como las trombosis venosas por no citar más que las más evidentes.

 

Los mucopolisacáridos

La carne de cerdo contiene una elevada proporción de mucopolisacáridos en el tejido conjuntivo. Son unas sustancias mucilaginosas de carácter proteico, con alto contenido en azufre. Todos los que han comido alguna vez “manitas de cerdo” saben a qué nos referimos.

Los mucopolisacáridos absorben agua y junto con las grasas que contiene la carne, favorecen la formación de los típicos “michelines” y conforman una tipología opulenta.

Más importante aún que el problema estético de tener un tipo “Rubens” es la pérdida de resistencia de los cartílagos, los tendones y demás estructuras del tejido conjuntivo. Cuando se consume carne de cerdo regularmente los mucopolisacáridos se depositan no sólo en la grasa corporal, sino también en el tejido conjuntivo. Por eso los procesos de deterioro osteoarticular se ven acentuados por el consumo regular de la carne de cerdo, hablamos del reuma, la artrosis, los problemas discales, etc.

La disminución de la firmeza y resistencia de los cartílagos no solo la provoca el efecto esponja citado sino el alto contenido en azufre de esta sustancia. Hay estudios que muestran que la resistencia de los cartílagos es mayor cuando estos contienen menos azufre.

Como la mayoría de los mucopolisacáridos son de naturaleza proteica, favorecen el engrosamiento de la membrana basal de los capilares como muestra el estudio del profesor Lothar Wendt (Univ. De Frankfurt). Ese engrosamiento está en la base de la aparición y desarrollo de procesos tales como arteriosclerosis, diabetes y trastornos circulatorios.

Lo mismo que el vino ecológico que es más saludable que el vino convencional, sigue teniendo alcohol, la carne de cerdo ecológica sigue teniendo grasa, mucopolisacáridos y exceso de azufre, es decir, sigue siendo cerdo.  Por eso para la recuperación de la salud, muchas veces no es suficiente con que los alimentos sean ecológicos.

 

La carne de cerdo y el cancer

La carne de cerdo es muy rica en hormona del crecimiento. Esta hormona es la responsable del aumento del crecimiento en general y en casos de predisposición a padecimientos tumorales puede ayudar a que los tumores crezcan.

El colesterol además interviene de forma decisiva en la transformación de las células cancerosas. Los benzopirenos que aparecen durante el ahumado de la carne de cerdo son cancerígenos demostrados.

La hormona del crecimiento, los benzopirenos y el colesterol son sustáncias indeseables cuando queremos preservar nuestra salud.

 

La histamina

La histamina es responsan¡ble de favorecer la puesta en marcha de procesos inflamatorios y urticariantes como apendicitis, colecistopatías, flebitis, flujo vaginal, abcesos y flemones. Igualmente favorece las enfermedades cutáneas como eczemas, dermatitis, forunculosis, urticaria, neurodermitis y otras dermatosis. La carne de cerdo tiene un alto contenido en histamina a diferencia del resto de las carnes. De modo que todas las personas que sufren de alergias, enfermadades cutáneas, etc, mejoran sensiblemente si descartan la carne de cerdo de su dieta.

 

El virus de la gripe

Según estudios del Instituto de Investigación de enfermedades víricas de Londres, el virus de la gripe se almacena en los pulmones del cerdo y está presente prácticamente en todos los embutidos elaborados con su carne. Cuando comemos embutidos regularmente tenemos alta probabilidad de contaminarnos.

Recordemos que las epidemias de gripe que siguieron al término de la 1ª guerra mundial, causaron más víctimas que la guerra en si, especialmente en Alemania. Al pueblo alemán hambriento de la post-guerra le fué suministrado como alimento principal nada menos que carne de cerdo procedente de los Estados Unidos de América.

 

Fuente: Blog de Elena Corrales

 

¿Que podemos hacer?:

Reducir o eliminar el consumo de carne de cerdo y en general de todo tipo de carne y sustituir por:

- legumbres, mezclándolas con hidrato de carbono. Mejor cereal integral (p.ej: arroz integral), para asimilar bien la proteína vegetal.

Cocinar las legumbres conlleva un poco de tiempo y organización pero es bien simple. Normalmente necesitan remojar toda la noche en agua, excepto las lentejas que no hace falta, y poner a cocer en olla normal o más rápido en olla express. Cocinamos una cantidad suficiente para que nos dure dos o tres dias.

Si no tienes tiempo o costumbre, también las puedes comprar ya cocinadas.

http://www.tpbio.es/tienda-bio/legumbres.html

- proteína vegetal: tofu, tempeh, seitán.

Muy fácil y rápido de preparar, igual que un filete de lomo de cerdo.

http://www.tpbio.es/tienda-bio/proteina-vegetal.html

- frutos secos. Aunque de eśtos no se recomienda abusar por la cantidad de grasa que contienen aunque sean grasas de calidad.

http://www.tpbio.es/tienda-bio/frutos-secos-y-semillas.html

 

 

 

Visto 2941 veces Modificado por última vez en Martes, 09 Septiembre 2014 12:12
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